Muchas veces llegas solo, sin nadie a tu lado, sin saber casi como has llegado hasta ahí, con cientos de dudas y miles de preguntas a las que aún no has encontrado respuestas convincentes. También puedes llegar acompañado de los tuyos y cada uno de ellos trata de ayudar y cargar con alguna de tus pertenencias hasta tu nueva habitación, pero pocos minutos después, esas mismas personas con las que has compartido miles de momentos desaparecen porque emprenden el camino de vuelta a Galicia, Santander, Madrid, Barcelona, Valencia...
Da igual que llegues sólo o acompañado porque llegará la noche y con la oscuridad se encontrarán en tu cabeza preguntas, sentimientos dispares y sensaciones que te harán sentir en un laberinto en el que todavía no has enonctrado una salida.
Te acostarás pensando en el día anterior, en el que tal vez hayas comido tu plato preferido que te prepara tu madre, tal vez hayas estado echando una partia al futbolín con tus amigos o despedido de tu novia hasta Navidad y quizás has jugado una partida con tu hermano a la consola y lo has dejado ganar para oír un momento su risa y acordarte de él...
Después de haber estado pensando un momento en estas y otras muchas cosas, después de haber encontrado la postura perfecta en tu nuevo colchón, de colocar a tu gusto esa almohada fina que parece papel de fumar, tratarás de apagar la luz del flexo y te darás cuenta que está situado al otro lado de tu cama, al otro lado, porque todo ha cambiado y estás a unas horas de empezar una nueva vida, una vida que comienza al día siguiente en la Universidad.
La Universidad puede ser muchas cosas y cada uno de los que "ha pasado, está pasando o pasará" por ella le asociará uno o miles de significados, entre los que están: fiesta, cultura, sexo, conocimiento, amistad, borracheras, drogas, idiomas, profesores con apodos, graduación, novio/a nueva, estudiar toda la noche, querer saber más, pasta, pizza, poco dinero, resacas, nuevas metas, nuevos amigos, aprender a tocar la guitarra, perder la virginidad, descubrir la lectura, conocer otras culturas, disfrutar estudiando, salir de fiesta cinco días seguidos, hacer chuletas para copiar en exámenes, pasar meses sin ver a tu familia, hacer cenas multitudinarias, descubrir que quieres ser de mayor, querer estudiar otra carrera, dejar de estudiar y ponerte a trabajar, encontrar un profesor que te fascina por su manera de enseñar, ver el mundo con otros ojos, encontrar asignaturas interesantes, no estudiar hasta el último día antes del examen, descartar teoría por falta de tiempo, quedarte en blanco en un examen, descubrir un nuevo mundo en la biblioteca...
Creo que puede ser todo eso y otras muchas cosas. Yo considero que es un regalo, el mejor que he recibido nunca. Me acuerdo del día que empecé a desenvolverlo, el día que estaba en mi nueva habitación tratando de apagar la luz del flexo.
Da igual que llegues sólo o acompañado porque llegará la noche y con la oscuridad se encontrarán en tu cabeza preguntas, sentimientos dispares y sensaciones que te harán sentir en un laberinto en el que todavía no has enonctrado una salida.
Te acostarás pensando en el día anterior, en el que tal vez hayas comido tu plato preferido que te prepara tu madre, tal vez hayas estado echando una partia al futbolín con tus amigos o despedido de tu novia hasta Navidad y quizás has jugado una partida con tu hermano a la consola y lo has dejado ganar para oír un momento su risa y acordarte de él...
Después de haber estado pensando un momento en estas y otras muchas cosas, después de haber encontrado la postura perfecta en tu nuevo colchón, de colocar a tu gusto esa almohada fina que parece papel de fumar, tratarás de apagar la luz del flexo y te darás cuenta que está situado al otro lado de tu cama, al otro lado, porque todo ha cambiado y estás a unas horas de empezar una nueva vida, una vida que comienza al día siguiente en la Universidad.
La Universidad puede ser muchas cosas y cada uno de los que "ha pasado, está pasando o pasará" por ella le asociará uno o miles de significados, entre los que están: fiesta, cultura, sexo, conocimiento, amistad, borracheras, drogas, idiomas, profesores con apodos, graduación, novio/a nueva, estudiar toda la noche, querer saber más, pasta, pizza, poco dinero, resacas, nuevas metas, nuevos amigos, aprender a tocar la guitarra, perder la virginidad, descubrir la lectura, conocer otras culturas, disfrutar estudiando, salir de fiesta cinco días seguidos, hacer chuletas para copiar en exámenes, pasar meses sin ver a tu familia, hacer cenas multitudinarias, descubrir que quieres ser de mayor, querer estudiar otra carrera, dejar de estudiar y ponerte a trabajar, encontrar un profesor que te fascina por su manera de enseñar, ver el mundo con otros ojos, encontrar asignaturas interesantes, no estudiar hasta el último día antes del examen, descartar teoría por falta de tiempo, quedarte en blanco en un examen, descubrir un nuevo mundo en la biblioteca...
Creo que puede ser todo eso y otras muchas cosas. Yo considero que es un regalo, el mejor que he recibido nunca. Me acuerdo del día que empecé a desenvolverlo, el día que estaba en mi nueva habitación tratando de apagar la luz del flexo.

2 comentarios:
Creo que has descrito a la perfección los comienzos universitarios de much@s de nosotr@s.... Congratulations!!!
Muy buenas,sabes que de esto solo tengo que decir "grande, grande, grande y grande" pero como sé, que muy probablemente lo va a leer gente amiga en común, discrepo solo en un temilla y prefiero aclararlo antes que se vaya de las manos,je,je.
Cuando tu hermano te gana a la consola (pro), lo que piensas en ese momento, te cuento a continuación: "jo..., como la borda este tio, que manera de moverla, ni la -cheiro-, pufff...", eso es lo que se te pasa por la cabeza al mismo tiempo que estas bajando a la tierra y escuchas de mi boca "bueno ¿que? voy dos arriba, ¿echamos otra o ya comiste bastante por hoy, mataooooooo?" je,je.
Aclarado este pequeño temilla que todos sabemos,je,je, vuelvo a repetir "grande, grande, grande y grande".
Saludazooooos
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