
Más de 350 millones de personas utilizan redes sociales y las universidades tienen que aprender a sacar provecho de ellas.
La Jornada ‘Universidades y Redes Sociales. Nuevas formas de comunicar’ celebrada en el campus de IE University en Segovia alcanzó esta conclusión tras discutir sobre la gran atracción que estas plataformas ejercen sobre los jóvenes.
“Las nuevas formas de comunicación que se han incorporado a nuestra cultura se deben orientar de la mejor forma posible en nuestra moderna tarea universitaria”, señaló Juan José Mateos, consejero de Educación de la Junta de Castilla y León, que abogó por la utilización de las nuevas redes sociales para el establecimiento de contactos entre estudiantes y universidades.
“Hay una nueva forma de ver el mundo y, con ello, surgen nuevos procesos de aprendizaje y la figura del autodidacta, que no es un experto, pero que genera contenidos de alta calidad”, comentó por su parte la profesora de Visual Arts de la IE School of Communication, Laura Tapia, en su defensa por la aplicación de las nuevas tecnologías a la enseñanza.
El fenómeno de las redes sociales y su rápido crecimiento requieren un análisis en profundidad y un debate serio. Se trata de aprovechar el uso de las redes sociales y la actitud abierta de los jovenes para relacionarse.
La Universidad de Stanford asumió que había que aprovechar el fenómeno de la implantación masiva del iPod entre los jóvenes estudiantes para hacer un hueco a los apuntes y materiales docentes entre las descargas musicales. El futuro está en las redes sociales especializadas. Aquellas que merecería la pena llamarlas “comunidades”.
Los universitarios debemos evaluar si Internet y las herramientas que nos proporciona nos permiten agilizar y potenciar todo tipo de comunidades universitarias con fines específicos y, en concreto, para mejorar nuestra docencia y actividad investigadora. Esto es más necesario en cuanto cada vez crece masivamente el número de profesores universitarios que se dedican a disciplinas especializadas en todo el mundo y paralelamente se incrementa la información y el conocimiento, siendo su asimilación y seguimiento muy complejo. Si los recursos que emplean los países en las universidades debe ser altamente productivos, necesitamos formas muy eficientes de compartir e intercambiar el conocimiento a escala global.

0 comentarios:
Publicar un comentario